miércoles, 30 de octubre de 2019

Cancelado tú, cancelada tu vaca...



La cultura del "Cancelar" que solo nos deja ver como estúpidos

Hace unos días platicando con la dueña de la editorial para la que estoy empastando libros me dijo algo con lo que de momento no pude lidiar y solo alcancé a decir que las personas somos complejas y los sistemas económicos en los que estamos son aún más, sin querer dar una respuesta más tajante que esa, me salvó de un dilema enorme. 

Resulta que según ella para solucionar los problemas del mundo se deben eliminar "los pendejos y los gandayas", pero claro esta que eso es totalmente subjetivo, ¿quién va a definir quienes son?, bajo qué normas se va a establecer un ranking de lo que es o no "lo pendejo/gandaya"

Claro que es su imaginario, es ella esa "vara" con la que se debería medir a toda la sociedad, sin tomar en cuenta la complejidad de las sociedades dispares en todos los sentidos y sobre todo el contexto. 

Todo lo anterior se relaciona con el tema principal, en que ambas cosas denotan una falta de empatía por los que son diferentes y cero tolerancia hacia las ideas distintas a las nuestras, por muy equivocadas, razonadas o bien pensadas qué sean las ideas son solo eso, depende de los entes sociales llegar a acuerdos en los que no se radicalice ni se hagan endiosamientos o quema de brujas.

Lo que ha pasado con algunos artistas que recientemente han sido cancelados es que ellos son ese tipo de persona radical, e intolerante que es incapaz de ver los distintos contextos que rodean a su círculo y si a eso le sumamos grupos sociales de consciencia que rayan en lo radical, eso es una bomba donde los menos informados suelen decantar por una u otra postura y pelear en redes sociales (en el mejor de los casos). 


Este choque ideológico se vuelve un evento efímero que en realidad no beneficia a ninguna de las dos partes a largo plazo, así como la Editora no acabaría con los problemas del mundo (porque esta omitiendo una infinidad de ellos),  la cultura de "Cancelar" es solo un acto reaccionario que es fácilmente olvidable que no hace que el artista en cuestión reflexione sobre ¿por qué lo que dijo no es correcto?, que a su vez lo llevaría a realmente hacer consciencia de otros contextos sociales y de pensamiento, como esos grupos radicales de practicar la tolerancia que tanto predican. 



En conclusión, así como es ilógico hacer un ranking de "Lo pendejo/gandaya", así lo mismo andar cancelando artistas de visión corta, tanto ellos como los radicales tienen que aprender a realmente a ser tolerantes con lo distinto y sobre todo estar abiertos al dialogo constructivo en el que todas las ideas caben y si hay alguna que esta demostrado que no es buena para la sociedad en general buscar alternativas para hacer entender al "otro" que su pensamiento no es adecuado y debe cambiar, para que tenga una sana convivencia social. 

viernes, 25 de octubre de 2019

Una extraña en mi propia casa

La casa de mi padre 

El 25 de septiembre se inundó la casa de mis padres, por 3era vez, solo que ha diferencia de las dos anteriores, esta vez me tocó estar sola con las mascotas. En la noche cayó una fuerte tormenta con relámpagos que cimbraron las ventanas desde las 10 - 11 de la noche, pareció que la lluvia se movió hacia Cholula y yo seguí en mis asuntos (no recuerdo cuales, como suele suceder con las cosas poco importantes después de una tragedia), me fui a la cama como a eso de 12:40 - 1:20, apague la luz, la lluvia era apenas una brisa y cerré mis ojos, no recuerdo haberme dormido, pero tal vez si, porque el ruido de cosas cayendo en el patio me sobresaltó. 




"Ahora si entraron", fue lo que pensé cuando escuche algo como el tanque de gas caerse, la perra, que siempre acostumbra a ladrar y correr por todo el patio, se limitaba a gruñir desde su camita, por mi cabeza pasaron muchas posibilidades, ¿dónde me escondo?, los podría enfrentar, he creído que el hermano de mi padre tiene ganas de robar las cosas viejas que guardamos en esta casa, pero nunca pasa del cuarto del segundo piso que "colinda" con su techo, si había bajado hasta el patio era porque iba por todo (y sobre cualquiera), ¿sería capaz de matarme?, tal vez no sospechaba que yo estuviera en la casa. Mi plan era arrastrarme hasta la puerta donde esta mi martillo y después reptar hasta el baño que tiene la única cerradura funcional de la casa, baje de mi cama sin prender la luz y caminé hasta el taller, pero mis pensamientos cambiaron cuando di un paso sobre agua. 



45 cm o tal vez más, no sé, vi que los muebles flotaban y subí algunas cosas ahí, apenas me dio tiempo de rescatar algunas cosas y subir a la perra al segundo piso, el lodo y las cosas mojadas aún no terminan de salir de la casa de mi padre, a la que desde ese día visito esporádicamente, me fui un par de días con mi tía, un fin de semana con mi madre, de visita "casual" con una amiga y de regreso con mi madre, como ya terminé la escuela la señora de mantenimiento ya no llega y con eso nadie más limpia, más que nunca me siento ajena a esa casa, el otro día en un desplante de "nada de esto es tuyo para que lo tires" de mi padre ante la cantidad de basura que saqué por afectaciones, me plantee mucho ¿qué de lo que hay en esta casa es realmente mio", no las cosas que me han comprado ellos sino cosas de verdad mías, y mi lista es corta, pero extrañamente me emociona tener una lista. 


Claro que no son cosas mías porque yo las haya comprado con mi dinero, lo que he comprado con mi dinero han sido un par de cosas que ya ni tengo (por diferentes razones), pero son cosas que amablemente amigos me han regalado y que valoro mucho, así que las pondré en una caja de cartón que me regaló la señora de servicio y el día que mi papá me corra de su casa ya no me iré con las manos vacías y podré ya no volver.


Música; ¿qué esta pasando? ¿estoy en una fiesta?

Escribo esto desde el módulo D de las computadoras de la universidad mientras escucho (aleatoriamente) Kygo & Selena Gomez - It Ain't M, interrumpida por música clásica y un hombre probando su sonido, las chicas que están en la sala con migo hicieron las preguntas de esta sección y consideré que tenía mucho que ver con esta parte de la entrada, cuando llegue a Upa sentí, por primera vez en una década que ya no era mi lugar, que el tiempo aquí esta de verdad terminado, que esta es mi verdadera casa pero que, es tiempo de dejarla. 


Me duele más esta sensación de madurez con mi alma mater, a la que considero más mi hogar que la extrañeza que me aprisiona en la sucia y húmeda casa de mi padre y no creí que eso me pasara alguna vez, supongo que así pasa, ahí lugares donde a pesar de todo hemos sido realmente felices y cual Abraxas al nacer rompemos el huevo, y el proceso es igualmente maravilloso y doloroso.